Inicio Construcción del departamento de ventas
Servicio Jefe de ventas con IA

Un departamento de ventas que no depende de una sola persona.

La dirección digital monta el sistema de ventas: planes, normas, guiones, revisión de negociaciones y siguiente paso para cada cliente. Lo que antes vivía en la cabeza de un buen responsable se convierte en un proceso que funciona también sin él.

Qué es En pocas palabras

No una persona en lugar del responsable. Un sistema en lugar de la memoria.

Qué hacemos

Montamos la capa de gestión del departamento: plan semanal, normas claras para trabajar una negociación, guiones para las objeciones que de verdad aparecen, revisión periódica y una indicación del siguiente paso para cada cliente.

Qué no hacemos

No despedimos a su responsable ni lo sustituimos por un robot. Dirigir personas sigue siendo cosa de personas: le quitamos lo que se come el día, los recuentos, los recordatorios y la revisión manual de cada negociación.

El problema ¿Le suena?

El departamento funciona mientras alguien esté detrás.

Todo se apoya en una persona fuerte

Se va de vacaciones y las ventas caen. Se va del todo y hay que montar el departamento de nuevo, porque el proceso vivía en su cabeza.

Hay plan, pero no hay camino hacia él

La cifra del mes está puesta, pero nadie calculó cuántas consultas, reuniones y facturas hacen falta. El día veinte ya es tarde.

Un comercial nuevo tarda medio año en rendir

La formación es «siéntate y escucha a un compañero». Cada persona nueva recorre el mismo camino de errores y la mitad se va antes de terminarlo.

Las negociaciones se quedan sin siguiente paso

El cliente dijo «me lo pienso» hace un mes. Está en el embudo, no tiene tarea asociada y nadie se va a acordar de él.

Reunión en lugar de gestión

Una hora a la semana se va en contar quién hizo qué. Las decisiones sobre negociaciones concretas se toman con prisa y no quedan registradas.

Las normas viven en un documento

Las normas están escritas, pero nadie comprueba que se cumplan. Al mes, cada uno vuelve a trabajar como le resulta cómodo.

Alcance Qué incluye

De qué se compone el sistema.

Estrategia y plan de ventas

El objetivo se descompone en acciones semanales: cuántas consultas, reuniones y facturas hacen falta para llegar a la cifra. El retraso se ve en la primera semana, no al final.

Normas para trabajar una negociación

Normas simples y comprobables: en cuánto respondemos, cuándo se cambia de etapa y qué debe haber en la ficha para que la negociación cuente como viva.

Guiones para objeciones reales

No un manual de ventas de cuarenta páginas, sino frases que funcionan, sacadas de sus propias conversaciones que acabaron en venta.

Revisión de negociaciones y pérdidas

Revisión periódica de las negociaciones perdidas con el motivo real, no con «caro». De los motivos que se repiten salen los cambios en el proceso.

Siguiente paso para cada cliente

El sistema le dice al comercial qué hacer hoy con una negociación concreta y marca aquellas en las que no hay ningún paso previsto.

Incorporación de nuevos comerciales

Un recorrido listo para el que entra: qué estudiar, qué hacer la primera semana y con qué criterios se le va a evaluar. Llegar al resultado deja de depender de la suerte.

Resultado Qué cambia

Tres cosas que se notan enseguida.

El departamento no se desmonta por unas vacaciones

El proceso está escrito y vive en el sistema, no en la memoria de una persona. Un relevo en el equipo deja de ser una catástrofe.

El plan deja de ser un deseo

Se ve qué debe ocurrir cada semana para llegar a la cifra. El retraso se nota cuando todavía se puede recuperar.

El comercial nuevo rinde antes

Recibe un recorrido y no un mentor con el tiempo que le sobre. Los errores se repiten menos porque ya se revisaron antes que él.

Personas Una pregunta importante

El sistema refuerza al responsable, no lo anula.

Si se implanta desde arriba y en silencio

Las normas se leerán como papeleo extra y las indicaciones como vigilancia. El equipo empezará a esquivar el sistema y al mes todo vuelve a la gestión manual, además con enfado.

Por eso lo hacemos de otra forma

Las normas se montan junto con el equipo a partir de lo que ya les funciona. El responsable sigue siendo el autor de las decisiones y el sistema asume el recuento, la memoria y los recordatorios. Entonces no se esquiva, se usa.

Cómo 4 pasos

Lo implantamos en cuatro pasos.

01

Auditoría del departamento

Miramos el embudo, escuchamos conversaciones y revisamos negociaciones perdidas. Encontramos dónde el proceso se apoya en personas y no en normas.

02

Montaje de las normas

Escribimos el plan, las normas y los guiones junto con su responsable, a partir de lo que al equipo ya le sale bien.

03

Puesta en marcha en el CRM

Las normas pasan al sistema: tareas automáticas, indicaciones del siguiente paso, informes. Lo que no está en el CRM no funciona.

04

Ritmo y revisión

Fijamos un ritmo semanal: plan, revisión de negociaciones, cambios del proceso. Las primeras semanas lo llevamos junto con ustedes.

Dinero Cuánto cuesta

Primero contamos las pérdidas, luego el precio.

El precio depende del tamaño del departamento, del número de líneas de negocio y de cuánto esté ya descrito el proceso. La auditoría y el presupuesto son gratuitos: primero mostramos dónde pierde dinero el departamento por la forma de gestionarlo y solo después damos un precio.

Si tiene dos comerciales y un buen responsable, es más honesto empezar por la configuración del CRM y el control de calidad, no por construir un sistema. Se lo diremos.

Preguntas 6 respuestas

Preguntas frecuentes.

¿Esto sustituye al responsable del equipo de ventas?

No. Las personas, las contrataciones y las decisiones siguen siendo de una persona. El sistema asume los recuentos, los recordatorios, la revisión de negociaciones y la custodia de las normas: aquello para lo que a un responsable de carne y hueso no le da el día.

No tenemos responsable comercial, ¿puede llevarlo el propietario?

Sí, y lo más habitual es empezar justo así. El propietario recibe un ritmo semanal ya montado y normas claras, así que el departamento no exige su presencia cada día.

¿Cuánto tarda la implantación?

La auditoría y el montaje de las normas suelen llevar dos o tres semanas. Otro mes se va en que el ritmo cuaje: no es una tarea técnica, es un hábito del equipo.

¿Hace falta tener el CRM configurado?

Sí, sin él las normas se quedan en un documento. Si no hay CRM o se lleva de forma puramente formal, empezamos por ahí: de lo contrario las indicaciones y los informes se apoyarían en el vacío.

El equipo no aceptará las normas nuevas

Sí lo hará si las normas salen de su propio trabajo que funciona y quitan rutina en lugar de añadir papeleo. Por eso las escribimos junto al equipo y no las traemos hechas.

¿Qué nos queda cuando termina el trabajo?

Los planes, las normas, los guiones y la configuración de su CRM: todo eso es suyo y se queda con ustedes. No creamos dependencias en las que el sistema deje de funcionar sin el proveedor.

Veamos en qué se apoya su departamento.

Haremos la auditoría gratis: mostraremos qué partes del proceso viven solo en la cabeza de alguien y qué se vendría abajo si mañana se fuera una persona clave.

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